A partir de los últimos años y del boom de las criptomonedas y cadena de bloques –o #blockchain–, los temas de salud digital han comenzado su aceleración exponencial no solo en materia tecnológica, también de aceptación y democratización, comenzando con tres elementos dentro del círculo de atención médica:

Los expedientes digitales de pacientes, que permiten a varios médicos en una misma institución dar seguimiento y colaborar eficazmente sobre el tratamiento de un paciente, simplificando la burocracia y discrepancias en el expediente.

La expedición de prescripciones médicas electrónicas, que reemplazan a las recetas médicas tradicionales y que por una parte, pasan a formar parte a un historial médico –al que se le puede dar seguimiento a los medicamentos–, que democratizan su uso para que los pacientes puedan re-imprimirla y que las farmacias puedan a su vez, verificar su compra.

La consulta médicas en línea, es una forma de atención no presencial en la que un paciente puede consultar a un médico con una video-llamada través de Internet, que si bien, en definitiva no deberían reemplazar la necesaria auscultación para lograr un diagnóstico médico preciso de un médico o un especialista, podrían ser una buena alternativa para un primer acercamiento, por ejemplo, para mandar a hacer estudios y escalar a una siguiente etapa, ahorrando así, quizás traslados, burocracia, tiempo  y mejorando la posible colaboración entre diferentes instituciones.

Quizás por ahora, las consultas médicas en línea son más una novedad más tecnológica que humana, no porque no resulten prácticas, porque lo son. Si no porque es un tema que por una parte involucra un razonable escepticismo y por otra, no es tan conocido por el público en general. Eso, sin tomar aún en cuenta que Facebook y Google –los principales administradores de la publicidad– tienen reglas muy estrictas en cuanto al anuncio de temas relacionados a la salud y de la prohibición de medicamentos y seguimiento de leads al respeto.

Al hacer una búsqueda en Google y encontrar resultados interesantes respecto a “consultas médicas en línea”, foros como justanswer.mx, médicos como docsalas.com y empresas como consultorio-medico.es ofrecen un servicio de asesoría y consultas médicas. Con la clara advertencia –todas– que su uso no reemplaza el diagnóstico presencial.

Una lectura interesante:
Un huachicoleo peor que el de hidrocarburos: el huachicoleo médico

España es un ejemplo del avance en expedientes, consultas y prescripciones médicas digitales, los que son un tema ya más avanzado, principalmente porque ha sido empujado por el mismo gobierno, acelerando no solo su aceptación, sino hasta cierto punto, su obligatoriedad y regulación. Ya que toda empresa privada que proporcione servicios de salud, debe por ley tener expedientes digitales de sus pacientes y cumplir con todas las normas de protección de datos personales.

En México, hasta hace relativamente poco –2011– se implementó el Expediente Clínico Electrónico (ECE) en el IMSS, que sin duda es un importante paso que empuja un poco más el tema de la salud digital, existen otros servicios como Salud a Distancia de la Secretaría de Salud que provee asistencia telefónica en la Ciudad de México, que no dista mucho de una consulta a través de Internet y que nos acerca aún más a la estandarización de una plataforma digital de consultas médicas.

El reto del futuro

El reto es la estandarización. Hasta ahora existen plataformas privadas y gubernamentales que manejan tanto sus expedientes y prescripciones médicas de forma individual, no existe una completa colaboración entre una u otra, principalmente debido al tema legal y protección en cuanto al manejo de los datos privados e información sensible de los pacientes.

Así que si hoy tienes una consulta médica mediante Internet, salvo que leas a detalle los términos y condiciones del servicio, es incierto el trato o el destino que tendrán tus datos personales, así como si es posible compartir esta información con terceros a fin de agilizar un tratamiento médico.

El siguiente paso, en este tema, sería la estandarización de los protocolos, ficheros y prescripciones médicas para que puedan compartirse dentro de las instituciones públicas y privadas, quizás al grado en que ha logrado estándares como DICOM –usado compartir imágenes, video y sonido–.

Empresas como Prescrypto, trabajan arduamente en lograr la estandarización de las recetas médicas electrónicas, ayudando así tanto a doctores particulares, hospitales, farmacias y farmacéuticas a usar un mismo formato digital seguro para completar el ciclo de consulta, prescripción e historial.

Recetas médicas electrónicas

Prescrypto es una app gratuita para médicos, clínicas y farmacias que puede crear, enviar y rastrear prescripciones electrónicas.

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